Las células madre también están presentes, aunque en pequeñas cantidades, en la mayoría de los tejidos del cuerpo adulto, como indica claramente su capacidad de auto-reparación (por ejemplo, piel, hueso, hígado, etc.). Para la mayoría de estos tejidos, sin embargo, la identificación y, en mayor medida, el aislamiento del componente de la célula madre no es nada trivial. Además, las células madre adultas tienen un potencial de diferenciación muy restringido, y sólo pueden generar un conjunto limitado de tipos celulares. O, al menos, eso creíamos…

El trabajo del grupo de Catherine Verfaillie (Minneapolis, EEUU) ha revelado recientemente que puede que existan células madre realmente multipotentes en tejidos adultos. Las fuentes más accesibles y por tanto las más investigadas de células madre adultas son la médula ósea y el cordón umbilical. Los transplantes de médula ósea son bien conocidos por su utilización para el tratamiento de pacientes con enfermedades sanguíneas, debido a su componente de células madre hematopoyéticas (que pueden producir células sanguíneas). Además, la médula ósea también contiene una fuente de células madre mesenquimales (CMM). Las CMM cultivadas in vitro pueden generar hueso, cartílago, músculo y otros tejidos conectivos. Verfaillie y sus colaboradores han demostrado que dentro de las CMM existe un pequeño grupo de células madre multipotentes. A partir de esta subpoblación se puede crear una variedad mucho mayor de tipos celulares, incluyendo algunos que pueden diferenciarse en células cerebrales. Parece, después de todo, que las células madre adultas podrían ser más maleables de lo que se pensaba.

El cordón umbilical, aunque es una fuente más limitada de células madre que la médula ósea, contiene una mayor proporción de CMM y de las del tipo multipotente. La empresa de biotecnología BioE, en los Estados Unidos, ha conseguido cultivar in vitro células del cordón umbilical e inducirlas para que se desarrollen en células nerviosas, del hígado, de grasa, y de hueso. La empresa comercializa viales de estos cultivos completamente caracterizados; de momento para la investigación, aunque en el futuro es posible que también para uso terapéutico.

La minúscula fracción de CMMs multipotentes disponibles en la médula ósea supone un inconveniente para los trabajos clínicos. Pero su obtención es posible y permite que las células del propio paciente puedan ser usadas para su terapia. El cordón umbilical, aunque es una fuente más rica de células madre adultas que la médula ósea, es menos aplicable para terapias de paciente idéntico (pocos pacientes tendrán aún el cordón umbilical, ¡pero todos tienen huesos!)

La empresa estadounidense Viacord ofrece ahora lo que podría ser lo mejor de ambos mundos. Aunque las células madre umbilicales todavía no se utilizan en terapia, mientras esperamos a que la tecnología nos alcance, los clientes están utilizando una especie de “seguro de células madre” para sus hijos. Según informa la revista Nature Biotechnology, por un coste de 125 dólares al mes, Viacord almacena las células sanguíneas del cordón umbilical de su bebé como una fuente de células propias para asegurarse frente a posibles enfermedades futuras. Hasta la fecha, aproximadamente 70.000 familias (acomodadas) han contratado este servicio.